miércoles, agosto 22, 2007

Nuevos vientos

Tras la marcha de Alex y José Carlos del grupo, se refuerza la sección de viento con nuevas incorporaciones:

  • Pedro a la armónica
  • Cristian con el saxo alto
  • Boris con el clariete y saxo tenor.

En breve sabrás más sobre ellos.

miércoles, abril 13, 2005

Celedonio Macías. La voz de los poemas

Las aulas de periodismo, facultad en la que se licenció este madrileño, no se prestaban demasiado a la interpretación por lo que hace unos años decidió complementar su formación de Expresión Corporal y Teatro en Verso en la Escuela Municipal de Teatro de Alcorcón.
Fruto de su espíritu inquieto empieza a colaborar con dicha Escuela en todos los actos culturales que organizan. Y por si el teatro no fuera suficiente, es llamado por la Escuela Municipal de Cine de su ciudad para participar como intérprete en los cortos filmados durante el curso por los alumnos.
Además de cuerpo de escenario, Celedonio tiene alma de poeta. Así, durante los tres últimos años ha resultado semifinalista en el Certamen de Rapsodas “González Marín”, celebrado en Cártama (Málaga).
Se incorpora a Jazz Lemon en mayo de 2000. En los conciertos-recital que ofrece con el grupo aporta su imponente voz para las palabras de los poetas que selecciona a propósito para el auditorio al que va a dirigirse.
Compagina esta actividad en los escenarios con los recitales que ofrece a los alumnos de primaria, 1º y 2º de ESO dentro de la “Campaña de fomento de la poesía” destinada a los Centros Escolares de Alcorcón.

José Carlos López. Clarinete y saxo alto

Cuando Pink Floyd buscaba el lado oculto de la luna, este chaval, con tan solo ocho años, comenzaba su carrera musical. Sucedían muchas cosas importantes por aquella época pero a él sólo le preocupaban sus clases en el conservatorio, hasta el punto que, en poco tiempo, consiguió el título de profesor superior de clarinete. Desde entonces muchos alumnos han tenido ocasión de aprender con él, pues ha ejercido (y ejerce) tanto en escuelas privadas como en diversas escuelas municipales. Esa maestría en la manera de soplar se ha traducido, con el paso de los años, en que todas las bandas de música quieren tenerle en sus filas; ha sido primer clarinete en varias formaciones y, durante un año, codirigió la Banda de Moratalaz. Como sus inquietudes musicales se extienden más allá de las fronteras de lo clásico decide ampliar sus registros con el saxo alto. Así, dominando ambos instrumentos, participa en diversos grupos de estilos tan variados como el jazz flamenco, el pop o el rock. Con esta idea, se incorpora a Jazz Lemon a principios de 2004 compaginando ensayos y actuaciones con su aportación al grupo de pop-rock Razón de Peso, con el que acaba de grabar una maqueta.

Alejandro Burges. Flauta travesera y saxo tenor

Quién le diría a este chaval nacido en los primeros ochenta que tocaría en un grupo de jazz tan “ácido” como Jazz lemon... Empezó en la música tocando el piano por orden de su madre pero a los seis años, el compromiso tan estricto de este instrumento no le convenció y cambió a la flauta travesera. Hicieron falta cuatro años de vaguería a la hora de practicar (¡Gracias Juani por tu paciencia!) hasta que descubrió por sí mismo que “esto de la música no está tan mal, ¡Si suena bien y todo!”. Llegado este punto, empezó a estudiar más en serio, convirtiendo el hobby en pasión. En la Escuela de Música de Rivas ha participado en todo tipo de agrupaciones posibles, incluido el Musical “Judas”. Desde 2001 estudia en el Conservatorio “Teresa Berganza”. El mismo año inició sus clases de música moderna con Luis Cano en su Escuela de Música, donde aprendió parte de la esencia del jazz y la improvisación, formando parte de las Jam Sessions. También participó en el grupo pop La nieve del Volcán hasta su disolución en 2003, momento en que se incorpora a Jazz Lemon en 2004 gracias a la invitación del batería (gracias, Fer). Aunque piensa que aún le queda mucho camino por recorrer con la flauta, está decidido a ampliar horizontes musicales y personales por lo que ha empezado a tocar el saxo, el ukelele y sigue perfeccionando su técnica con el piano.
Como muestra de la versatilidad de este jovencísimo músico baste decir que es incapaz de negarse a cualquier propuesta. Así le reclamaron del grupo de punk-ska, No Reply para su sección de vientos o para tocar el piano, el wistle, las flautas en el trío de cuenta cuentos musicados Cardalanas. Esto sin abandonar las clases en el conservatorio, la participación en el grupo de cámara y alguna otra actividad más imposibles de enumerar aquí.

Laura Rodríguez. Voz

Cuando esta cantante nació algunos de los componentes de Jazz Lemon ya estaban aburridos de la Movida Madrileña pero a pesar de su juventud no ha perdido el tiempo musical.
Cuando tenía once años aprendió clarinete en el Conservatorio pero salió escarmentada de aquel ambiente y dejó la música hasta que poco antes de cumplir la mayoría de edad se apuntó a unos cursos de técnica de voz impartidos por Amelia Bernet. Durante uno de los combos a los que asiste es descubierta por la base rítmica del que será su primer grupo musical: Los Seres. Más o menos por aquella época Jazz Lemon andaba buscando vocalista y encontraron en Laura un diamante en bruto, una preciosa y delicada voz con muchas posibilidades.
Ella no quiere parar de cantar, por lo que durante un año compagina los ensayos en sus grupos con el musical Judas que prepara la Escuela de Música de Rivas Vaciamadrid. También en el último año se presenta a las pruebas de selección de la serie televisiva Operación Triunfo llegando a quedar finalista.

Fernando Galán. Batería

Su abuelo tocaba las cucharas en las fiestas de los pueblos castellanos pero el, ignorando esta tradición percutiva de la familia se empeñó en agarrar la vieja guitarra que dormía en un rincón de su casa y arañarla hasta que se le despellejaron los dedos. Con semejante constancia consiguió aprender algo y con apenas dieciséis años se unió a un grupo del instituto con el que recorrieron casi todos los bares madrileños de mala muerte, algunos centros culturales y el prestigioso escenario del Parque del Retiro y la Calle Preciados interpretando versiones de cantautores, grupos pop de los setenta y algún que otro tema propio. Ya por aquella época sus compañeros de grupo le preferían cuando, en algunos temas, cambiaba las cuerdas por los bongos.
Casi veinte años después, un amigo le dijo: “Estamos formando un grupo y necesitamos un batería ¿por qué no te apuntas? A lo que contestó: “porque no sé tocar la batería”. “Pero puedes aprender”, le replicó el amigo. Dicho y hecho, Fernando se puso manos a las baquetas y gracias al fabuloso trabajo de su profesor, Daniel Parra y a una particular forma de entender la música, al poco tiempo pasó a ser uno de los bateristas más solicitados de Rivas Vaciamadrid.
Su amigo, como había prometido, le acogió en The Jurassic Jazz Band. Para desfogarse, Fernando formó con otros músicos de Rivas el grupo de rock No’stá mal con los que dio algunos conciertos y grabó una maqueta. En octubre de 2002 Jazz Lemon se queda sin batería y le ofrece el puesto a esta “joven” promesa.
Entretanto, toca con todo aquel que se lo propone participando en combos con músicos de toda índole.
Por el momento ha dejado el rock para dedicarse a los grupos de jazz La Panda de Ray y Jazz Lemon. Pero como no puede parar quieto, participa tocando la percusión en el Coro de la Casa de Andalucía de Rivas y tiene en marcha dos nuevos proyectos: un cuenta cuentos musical llamado Cardalanas en el que retoma las seis cuerdas además de la percusión y un nuevo grupo de jazz del que aún no se pueden dar pistas.

martes, abril 12, 2005

José Manuel Pachón. Piano

Pachón momentos antes de un concierto
Tuvieron que pasar varias décadas para que se diera cuenta que las teclas del ordenador no eran sus favoritas. En ese momento recuerda sus estudios adolescentes de solfeo y decide recuperar la afición. Empieza repasando en casa, con el piano clásico, pero, no contento con el resultado, se apunta a clases de armonía moderna y practica con partituras de estándar de jazz.
Su amigo Jerónimo le propone aplicar esas teorías y así surge Jazz Lemon, grupo en el que continúa desde entonces. José Manuel, ha recibido clases de piano de diferentes profesores y compagina los estudios con ensayos y actuaciones.

lunes, marzo 14, 2005

Jero Martínez. Bajo

Jero se concentra momentos antes de un concierto
Podría haber sido compañero de guardería de Janis Joplin, quizá por eso aporte al grupo más frescura y revolución que algunos nacidos después. Cogió una armónica de cambios y empezó a estudiar música cuando otros chavales de su edad jugaban con peonzas. Y, meses después, cuando Mr Marshall llegaba a Guadalix, se colgó una guitarra y creó su primer grupo. Con sólo dieciséis años, desde su segunda formación, conoce de cerca los escenarios. A los dieciocho gira con su tercer grupo y con tan solo veintidós años llega hasta el prestigioso Circo Price de Madrid con Los Chalecos negros. Allí conoce a Los Relámpagos que le ofrecen ser su guitarra durante una gira por Cataluña. En 1968 se incorpora al grupo satírico Las madres del cordero, dirigido por Moncho Alpuente.
Aunque reciben una jugosa oferta de CBS para grabar con ellos, los ideales reaccionarios de aquellos tiempos, les hace ver que deben negarse y cambian la multinacional por una pequeña compañía catalana. Giran por toda España y participan en la creación de "Castañuela 70", espectáculo frustrado por la censura del momento cuando triunfaban en el teatro de la Comedia de Madrid. En 1971 salen de gira por Europa, repitiendo al año siguiente con Luis Mendo. En 1973 la gira se amplía a Colombia y Puerto Rico. Regresan a España en el ’74 para actuar en el musical "El Retablillo de don Cristóbal" de García Lorca.
La creatividad es una de las características de Jerónimo, por ello no se conforma con interpretar temas ajenos sino que ha compuesto música para la Banda Sonora de Ditirambo, dirigida por Gonzalo Suárez y para varias obras de teatro: “Pueblo de España ponte a cantar” (en 1975, junto a Luis Mendo), "Pasiones del amor loco" (1977), "Perdona a tu pueblo Señor, no estés eternamente enojado" (1981, de Juan Margallo) o “Castañuela 90” (1996, Teatro La Latina). Pero fueron Rosa León y Desde a Santurce a Bilbao Blues Band quienes pusieron voz a su tema más famoso: “Las cosas van cambiando”.
No puede vivir sin la magia de la música y en los últimos años participa con diversas formaciones como Jazz para tres o Filtro jazz. Su armónica sigue sonando en más de un disco producido en los últimos años en España, como los de Suburbano pero, no contento con eso, en el año 2000 decide crear Jazz Lemon, grupo al que dedica sus ganas y experiencia desde entonces.